El Ministerio de Sanidad ha publicado, a través del catálogo de GuíaSalud, la nueva actualización del Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca (2026).
En la Associació Celíacs de Catalunya nos enorgullece haber participado activamente como revisores técnicos de este documento.
¿Por qué es importante?
Un 75% de las personas con enfermedad celíaca no están diagnosticadas, y se tarda una media de 7 años en llegar al diagnóstico. Por ello, este protocolo de diagnóstico precoz es clave.
Información sobre el protocolo
La actualitzación se divide en dos recursos clave:
La actualización se divide en dos recursos clave:
– Guía de práctica clínica: Documento técnico dirigido a los profesionales de la salud, que recoge la evidencia científica y los criterios más recientes para el abordaje clínico. Consúltala aquí.
– Guía para pacientes: Una versión simplificada diseñada para facilitar la información y el empoderamiento de las personas celíacas y sus familias. Consúltala aquí.
Próximos pasos en Cataluña:
Disponer de un protocolo actualizado es sólo el primer paso. Durante los próximos meses, desde la Asociación y el Grup de Treball de Malaltia Celíaca de Catalunya trabajaremos para impulsar la implementación de este protocolo.
Paralelamente, actualizaremos todos nuestros programas de formación dirigidos a los profesionales sanitarios implicados en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la enfermedad celíaca para garantizar su aplicación rigurosa en la práctica diaria.
Seguimos trabajando con rigor por la seguridad y la protección de la persona con celiaquía.
Actualitzaciones principales del protocolo de diagnóstico
Cuando hablamos de una «actualización de protocolo» puede parecer que estamos hablando de un tema técnico alejado del día a día, pero lo cierto es que esta revisión de 2026 toca de cerca la experiencia que vive cualquier persona cuando sospecha que puede tener celiaquía, o cuando ya la tiene diagnosticada y quiere saber que todo va bien.
Uno de los cambios que seguramente notarán más las personas adultas es que, en determinados casos, ya no será necesario pasar por una biopsia intestinal para confirmar el diagnóstico. Hasta ahora esta prueba, que se realiza con una endoscopia, era casi siempre imprescindible en adultos, mientras que en niños y niñas ya hacía tiempo que se aceptaba evitarla cuando los anticuerpos en sangre eran muy elevados. Con la actualización, esta misma posibilidad se abre también a personas adultas menores de 45 años, siempre que los niveles de anticuerpos anti-TG2 sean muy altos y se confirmen con una segunda analítica, y siempre que lo hablen y lo decidan conjuntamente con su digestólogo. No quiere decir que la biopsia desaparezca ni deje de ser útil —de hecho, en muchos casos seguirá recomendándose, porque ayuda a saber cómo está el intestino en el momento del diagnóstico ya comprobar más adelante que se ha recuperado—, pero sí habrá personas que podrán ahorrar una prueba invasiva y llegar al diagnóstico algo más rápido.
Otro aspecto que seguramente oirás mencionar cada vez más a menudo a tus profesionales de referencia es una prueba relativamente nueva, conocida como GIP, que permite detectar restos de gluten en la orina o en las heces. Hasta ahora, cuando alguien seguía la dieta sin gluten pero seguía teniendo síntomas o mantenía los anticuerpos altos, era difícil saber a ciencia cierta si había habido algún contacto con gluten que no se había detectado. Esta prueba da una respuesta mucho más objetiva y puede ser de ayuda, sobre todo, en aquellos casos en los que cuesta entender por qué la persona no acaba de mejorar por completo a pesar de hacerlo todo bien.
Por lo que respecta a la alimentación, el documento también profundiza en un tema que siempre genera dudas: la avena. Ya se sabía que la mayoría de personas celíacas la pueden incorporar sin problemas a su dieta, pero ahora se dan indicaciones más concretas sobre cómo hacerlo de forma segura: esperar al menos seis meses después del diagnóstico, o hasta que el cuerpo se haya recuperado, introducirla poco a poco para ver cómo responde cada uno, y utilizar siempre productos certificados como «sin gluten». De forma similar, el concepto de contacto cruzado con gluten (anteriormente conocido como contaminación cruzada), que tantas veces ha tenido que explicar a familiares, amigos o al personal de un restaurante, queda ahora definido de manera más clara y uniforme, lo que debería ayudar a que el mensaje llegue de la misma manera se visite al profesional que se visite.
También se ha revisado la lista de enfermedades y situaciones que hacen que una persona tenga más probabilidades de desarrollar celiaquía, como la diabetes tipo 1, la tiroiditis autoinmune o el síndrome de Down, entre otros, incorporando alguna asociación nueva, como la trombocitopenia autoinmune, y dejando fuera algunas que con los años se no tienen que no. Y para las personas que ya hace tiempo que conviven con el diagnóstico, el protocolo hace hincapié en la importancia de no relajar el seguimiento médico aunque no haya síntomas, ya que se ha visto que una parte de los adultos pueden mantener el intestino un tanto dañado más tiempo de lo que se pensaba, sin que esto dé ninguna señal de alarma evidente, y por eso conviene continuar haciendo revisiones periódicas.
Uno de los aspectos que nos hace especial ilusión como asociación es que, por primera vez, el equipo que ha elaborado este protocolo ha querido escuchar directamente la experiencia de personas celíacas y sus familias antes de cerrar el documento, y esta voz se ha tenido en cuenta a la hora de revisar las recomendaciones finales. Creemos firmemente que los protocolos médicos deben construirse también desde la experiencia real de quien vive la enfermedad todos los días, y ver que esto ya empieza a ocurrir es una muy buena noticia.
En definitiva, esta actualización se traduce en diagnósticos algo más rápidos y menos invasivos para muchas personas adultas, en herramientas más fiables para comprobar que la dieta se cumple correctamente, y en pautas más claras y prácticas para el día a día con la avena y el contacto cruzado con gluten a. Como siempre, te seguiremos informando a medida que este protocolo se vaya implementando en los centros de salud de Cataluña.