¿Qué deben saber las personas celíacas sobre los zumos?

¿Los zumos llevan la etiqueta ‘sin gluten’?

A la hora de comprar zumos de frutas industriales no debemos buscar la mención o símbolo “sin gluten” en el etiquetado, ya que se consideran naturalmente sin gluten y, por lo tanto, aptos para personas celíacas.

No obstante, es necesario buscarlo en algunos tipos de bebidas que encontramos en los comercios, como por ejemplo el zumo con leche; recuerde que la Tabla Orientativa de alimentos aptos e inapropiados indica en estos casos cuándo hay que buscar la mención o símbolo “sin gluten” para poder consumirlos.

Los zumos no pueden llevar azúcares añadidos

¿Sabía que los zumos no pueden contener azúcares añadidos? Es decir: el azúcar ya no puede ser una materia prima en los zumos (a excepción, como veremos a continuación, del néctar).

Es uno de los cambios más importantes que se han realizado. El Parlamento Europeo aprobó la Directiva 2012/12/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 19 de abril de 2012 relativa a los zumos de frutas y otros productos similares que modificaba algunos aspectos de la anterior Directiva de 2001, hasta entonces vigente. Esta nueva Directiva, que afecta a todos los países de la Unión Europea, entró en vigor el 28 de octubre de 2013 y a partir de esta fecha se inició un periodo de transición para que las empresas agotaran las existencias de producto no ajustados a la nueva normativa y también para adaptar sus etiquetas a los cambios que la nueva directiva exigía. Este periodo de transición terminaba el día 28 de octubre de 2016.

¿Qué es un zumo de frutas? ¿Qué tipos hay?

La Directiva 2012/12/UE también nos ayuda con esto. Veamos la clasificación:

  • Zumo de fruta: producto obtenido a partir de las partes comestibles de las frutas sanas y maduras, frescas y conservadas por refrigeración o congelación. Si por el tipo de fruta las semillas, granos o piel no se pueden eliminar en el proceso de extracción del zumo, se podrán incorporar al producto.
  • Zumo de fruta concentrado: producto obtenido por la eliminación de una parte determinada de agua. También se le puede incorporar aroma y pulpa de la misma especie de fruta.
  • Zumo de fruta a partir de concentrado: se obtiene reconstruyendo el zumo concentrado añadiendo agua.
  • Zumo de fruta extraído con agua: se obtiene poniendo en contacto el agua con la fruta. Se trabaja con fruta deshidratada o fruta pulposa cuando su zumo no se puede extraer con procedimientos físicos (prensar, exprimir, triturar, etc.)
  • Zumo de frutas en polvo o deshidratado: se obtiene eliminando prácticamente la totalidad del agua.
  • Néctar de frutas: se obtiene de la adición de agua con adición de azúcares y/o miel o sin ellos, al puré de frutas (concentrado o no). Los azúcares se pueden sustituir total o parcialmente por edulcorantes.

El néctar de frutas es la excepción tal como marca la directiva, ya que es el único producto de los mencionados que puede contener azúcares añadidos. Debemos tener en cuenta que incluso en el néctar existe la opción de utilizar edulcorantes en vez de azúcar.

Eso sí, no se extrañe si la etiqueta de un zumo especifica unos gramos de azúcar en la información nutricional. Este azúcar no habla de “azúcar añadido”, sino de los que estánnaturalmente presentes en la fruta”. En este caso, el azúcar proviene de la propia fruta.

Ejemplo:

¿Qué se puede añadir a un zumo?

Algunos minerales y vitaminas, algunos aditivos, pulpa y aromas (y a los néctares hasta un 20% de su composición en azúcar o miel). Encontramos algunas excepciones como el zumo de tomate (¡recuerde que el tomate es una fruta!), ya que se le puede añadir sal, especias y hierbas aromáticas, o el zumo de uva, al cual se le pueden añadir ácidos tartáricos. Pero son excepciones.

Como personas celíacas, a la hora de consumir zumos (tanto caseros como industriales) deberemos tener las mismas consideraciones dietéticas que el resto de consumidores (¡alerta con las personas diabéticas!) y saber que un zumo no debe sustituir nunca una ración de fruta, ya que sus características nutricionales no son las mismas.

Veámoslo:

  • La fruta en pieza entera mantiene, entre otros beneficios, la combinación de sus azúcares con la fibra en una compleja red fibrosa que hace que se tenga que masticar y que sea muy saciante (efecto que se pierde al hacer zumo).
  • También debemos tener en cuenta que al hacer un zumo (tanto casero como industrial) se rompe la matriz alimentaria (es “el todo” del alimento, donde están todos sus componentes) y se liberan los azúcares propios de la fruta que se absorben rápidamente, pasando a la sangre y elevando más los picos de glucemia en comparación con la ingesta de la fruta entera.
  • Consumir zumos caseros no es un disparate dietético, ya que nos aporta la presencia de determinadas vitaminas, pero no es adecuado un consumo habitual, ya que:
    • Pueden desplazar el consumo de las piezas enteras de fruta que, como acabamos de ver, son más interesantes en el ámbito nutricional.
    • Pueden desplazar el consumo de agua. Siempre serán una mejor opción que otras bebidas azucaradas (refrescos), pero tal como indica la Guía Pequeños Cambios, editada por la Agència de Salut Pública de Catalunya, el agua debe ser nuestra principal opción.
    • Pueden contribuir al sobrepeso y a la obesidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tomar menos del 10% de la ingesta calórica diaria de azúcares libres y especifica: “Los azúcares libres son todos aquellos que los fabricantes, cocineros o consumidores añaden a los alimentos o las bebidas, así como los azúcares naturalmente presentes en la miel, los jarabes y los zumos y concentrados de frutas”.

Así pues, no podemos menospreciar de ninguna de las maneras la aportación de azúcares libres que nos produce la ingesta de zumos (recordemos tanto caseros como industriales), sobre todo si existe un problema de sobrepeso/obesidad.

¡Tomamos nota! La OMS, como autoridad sanitaria, aconseja reducir los azúcares de nuestra dieta y dentro de este consejo no incluye la ingesta de frutas sino la de los zumos de fruta, sin diferenciar entre industriales o caseros.

¿El zumo pierde vitaminas si no se toma rápido?

Por último, aprovechamos para desmentir aquella famosa frase de nuestros padres: “tómate el zumo rápido que se pierden las vitaminas”. Según los expertos:los zumos (…) pueden sufrir pérdidas importantes de vitaminas y alteraciones indeseables de color y sabor si se consumen horas después de su preparación y se mantienen expuestos a la luz, al aire y fuera de la nevera” (fuente de la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética)

Bibliografía: