Tiroiditis de Hashimoto, hipotiroidismo y celiaquía, qué relación tienen y cómo podemos tratarlas.

Una de las principales características de la enfermedad celíaca es que se trata de una patología con base autoinmune. Sabemos que existe una asociación bien establecida entre la enfermedad celíaca y otras enfermedades autoinmunes y que las personas celíacas tienen mayor riesgo de desarrollar otras en algún momento de su vida, como es el caso de las enfermedades autoinmunes de tiroides.

En este artículo abordaremos especialmente la Tiroiditis de Hashimoto, la patología autoinmune de tiroides más frecuente en pacientes celíacos, su relación con la enfermedad celíaca y las recomendaciones para su tratamiento y mejora del estado nutricional.

Las enfermedades autoinmunes de tiroides afectan a entre un 2-5 % de la población y en el caso de los pacientes con celiaquía diagnosticada la prevalencia de enfermedad tiroidea autoinmune se incrementa situándose entre el 5 y el 20 %.

¿Qué es la Tiroiditis de Hashimoto?

Dentro de las enfermedades autoinmunes de tiroides, la forma más frecuente es la Tiroiditis de Hashimoto, que provoca hipotiroidismo.

Antes de nada, es importante que sepamos qué es la glándula tiroides y por qué es tan importante su correcto funcionamiento.

La tiroides

Es una pequeña glándula endocrina en la base de nuestro cuello que tiene forma de mariposa. Su función es la de producir hormonas que después irán a los diferentes órganos y participarán en la regulación de nuestro metabolismo y funcionamiento correcto del cuerpo.

En el caso de la Tiroiditis de Hashimoto, el sistema inmunitario ataca por error a las células de la glándula tiroidea, provocando la destrucción total o parcial de la tiroides y alterando la producción de las hormonas T3 (Triyodotironina) y T4 (Tiroxina).

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Nos encontraremos ante un extenso cuadro de fatiga, cansancio, depresión, cefaleas, pérdida de memoria, caída del cabello, alteraciones en el ciclo menstrual, sensibilidad al frío, dolor, rigidez e inflamación de los músculos, alteraciones digestivas como estreñimiento, digestiones pesadas, flatulencias, hinchazón, y un largo etcétera.

Gluten y tiroides, ¿incompatibles?

Algunas publicaciones en redes sociales recomiendan retirar el gluten de la dieta en pacientes con enfermedades autoinmunes de la tiroides, aun no teniendo un diagnóstico de celiaquía. A pesar de ello, actualmente no hay suficiente evidencia científica que respalde la retirada del gluten al desarrollar alteraciones de la tiroides y la recomendación de consenso de la comunidad científica es no retirarlo de la dieta si no existe un diagnóstico de enfermedad celíaca.

¿Qué sabemos actualmente en relación a la Tiroiditis de Hashimoto y la celiaquía?

  • La celiaquía está asociada con un mayor riesgo de sufrir otras patologías autoinmunitarias, como la Tiroiditis de Hashimoto, posiblemente debido a una base genética común.
  • La Tiroiditis de Hashimoto, al igual que otras enfermedades autoinmunes asociadas a la enfermedad celíaca suelen precederla, aunque también pueden manifestarse simultáneamente o incluso después de su diagnóstico. Por lo tanto, la persona que la padece forma parte de los grupos de riesgo para desarrollar la enfermedad celíaca.
  • En pacientes celíacos se recomienda realizar un seguimiento de los anticuerpos relacionados con la función tiroidea y en las personas que padecen tiroiditis, un cribado de enfermedad celíaca.
  • La falta de adherencia a la dieta sin gluten en pacientes celíacos se asocia a la secreción hormonal anómala en pacientes con enfermedades autoinmunes de la tiroides.
  • Hay más probabilidad de desarrollar disfunción tiroidea en pacientes con celiaquía no tratada.
  • La instauración de una dieta sin gluten consigue disminuir los anticuerpos anti-peroxidasa tiroidea (Anti-TPO) y la normalización de la secreción de hormonas tiroideas en pacientes con enfermedad celíaca e hipotiroidismo.
  • La correcta absorción de la Levotiroxina (fármaco que se utiliza para el tratamiento del hipotiroidismo) está comprometida en pacientes celíacos con atrofia vellositaria, hecho que puede significar que sea necesaria una dosis más alta de lo habitual, debido a la mala absorción. No obstante, a medida que empezamos la dieta sin gluten y que las vellosidades se recuperan, la dosis se podrá ir reajustando.

Cuidarnos, ¿cómo influye la nutrición en el paciente celíaco y con tiroiditis de Hashimoto?

La dieta juega un papel importantísimo en el abordaje de las dos patologías. En pacientes con Tiroiditis de Hashimoto frecuentemente se observa inflamación crónica, disbiosis intestinal y deficiencias nutricionales de minerales (Selenio, Potasio, Yodo, Cobre, Magnesio, Zinc y Hierro) y vitaminas (A, C, D y B), que pueden agravarse en casos de celiaquía recientemente diagnosticada, cuando existe atrofia de las vellosidades del intestino.

Para mejorar el estado nutricional y apoyar el tratamiento de la tiroiditis de Hashimoto, es necesaria por lo tanto una alimentación sin gluten saludable basada en:

  • Alimentos vegetales frescos como las frutas y verduras, que aseguren el suficiente aporte de fibra y permitan una mejora de la microbiota y la función intestinal.
  • Cereales integrales sin gluten
  • Proteínas de buena calidad (legumbres, pescado, huevos y carnes blancas)
  • Grasas de buena calidad (ácidos grasos insaturados, especialmente la familia omega-3, presente en pescados, mariscos, semillas, frutos secos y aceites vegetales como el de lino).

Otras recomendaciones:

  • Limitar el consumo de alimentos ultraprocesados como bollería, carnes procesadas, dulces, etc. Aunque sean sin gluten, son alimentos de bajo aporte nutricional y desplazan el consumo de otros saludables.
  • Hacer ejercicio diariamente

¿Debemos eliminar la lactosa de la dieta?

En pacientes con Tiroiditis de Hashimoto e intolerancia a la lactosa (presente en un 75,9 % de los pacientes con esta patología), es necesario retirarla de la dieta. Esto se debe a que la intolerancia a la lactosa reduce la biodisponibilidad de la Levotiroxina. En pacientes que toman este fármaco se recomienda realizarse la prueba de la tolerancia a la lactosa, que además también es frecuente entre la población celíaca.

En conclusión, aunque algunas publicaciones sugieren que en pacientes con Tiroiditis de Hashimoto y celiaquía asociadas, los anticuerpos relacionados con la tiroides responden a una dieta sin gluten, no hay suficiente evidencia científica para recomendar retirar el gluten de la dieta en personas con tiroiditis no celíacas.

En personas celíacas es recomendable realizar una valoración y seguimiento para descartar enfermedades autoinmunes de la tiroides.

Nunca retirar el gluten de la dieta antes de un diagnóstico, ya que podría falsear el resultado de las pruebas, y siempre buscar el asesoramiento del gastroenterólogo, endocrino y nutricionista.

BIBLIOGRAFÍA

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Ihnatowicz, P., Drywień, M., Wątor, P., & Wojsiat, J. (2020). The importance of nutritional factors and dietary management of Hashimoto’s thyroiditis. Annals of agricultural and environmental medicine : AAEM, 27(2), 184–193. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32588591/