El 93% de las personas celíacas creen que tienen una buena adherencia a la dieta sin gluten, pero los datos demuestran que realmente la adherencia es de un 72,3%, según nos informó el Dr. Fueyo en el II Simposio sobre Celiaquía y Dieta Sin Gluten celebrado en Barcelona el 20 de octubre de 2018. Esto muestra que la adherencia a la dieta sin gluten no es tan buena como las personas celíacas creen.
Sabemos, también, que se han identificado hasta 33 factores relacionados con esta falta de adherencia, sobre todo entre la población adulta. Entre los más destacables encontramos: el elevado coste de los productos sin gluten, la dificultad para comer fuera de casa de manera segura, el desconocimiento sobre la enfermedad, etc., pero sin duda uno de los que más nos llama la atención es la dificultad para leer e interpretar las etiquetas.
¿Qué podemos encontrar a la hora de leer una etiqueta que nos haga dudar sobre si el producto es apto o no para las personas celíacas? A veces es simplemente la disposición de la información en el envase (medio tapada) o el tamaño de la letra que no nos resulta cómoda. Pero también encontramos ingredientes con palabras complicadas que no entendemos, o quizás no se aclara el origen de algún ingrediente «sospechoso» de contener gluten (ej. almidón modificado).
Desde Celíacs de Catalunya somos conscientes de este factor que afecta a la buena adherencia a la dieta sin gluten (recordemos que es el único tratamiento para la persona celíaca) y por ello hemos elaborado el “Manual para facilitar la comprensión del etiquetado de los productos sin gluten”, con el objetivo de aclarar la legislación vigente sobre el etiquetado y, así, despejar todas las dudas e inquietudes que hemos ido recogiendo con las consultas que nos han hecho las personas celíacas.
En este artículo haremos una visita rápida y práctica al “mundo del etiquetado”, y tendremos en cuenta el siguiente cuadro:
Como ven, lo primero que debemos hacer al encontrarnos ante un producto es atender a su clasificación:
- ¿Es un producto libre de gluten por naturaleza?
- ¿Es un producto específico sin gluten?
- ¿Es un producto procesado?
Vayamos, paso a paso, analizando cada grupo y viajando en compañía de los dos Reglamentos Europeos, el 1169/2011 y el 828/2014:
1. Productos libres de gluten por naturaleza: frutas y verduras frescas, huevos frescos, azúcar, sal, carnes y pescados no procesados, leche, arroz, legumbres crudas, etc.
¿Qué debemos buscar en la etiqueta de estos productos con referencia al gluten? NADA. La legislación dice que no se pueden utilizar menciones o símbolos «sin gluten» en la etiqueta de los productos que de forma natural no lo contienen. Si encuentran un paquete de arroz etiquetado «sin gluten» es incorrecto, la empresa está sobreetiquetando y no cumpliendo la ley.
2. Productos específicos: son aquellos productos elaborados especialmente para el colectivo celíaco (pasta sin gluten, bollería sin gluten, etc.). Con estos no hay duda, ya que siempre se etiquetan con la mención o símbolo «sin gluten». Aprovechamos para recordar que la mención «muy bajo contenido en gluten» excluye aquel alimento de la dieta de las personas celíacas, ya que indica un contenido en gluten superior a 20 ppm, lo que puede afectar a las vellosidades del intestino.
3. Productos procesados y ultraprocesados: son los alimentos que han sido elaborados en la industria alimentaria y los podemos reconocer por el hecho de que contienen almidones, sal, grasas, azúcares añadidos, etc.: embutidos, salsas, especias molidas, postres lácteos, platos preparados, chocolates, snacks, helados, golosinas, hamburguesas, etc.
¿Qué buscaremos en este tipo de productos? La mención o símbolo «sin gluten», que solo se puede poner en una etiqueta cuando la empresa puede garantizar que su producto contiene menos de 20 ppm de gluten en el producto final.
¿Y si no está? Tal como decimos en el manual: ante la ausencia de una mención o símbolo «sin gluten» en el etiquetado de un producto susceptible de contenerlo, NO se debe consumir porque no se puede excluir la posible contaminación cruzada en su elaboración.
¿Sorprendidos? Pues estén alerta, ya que aunque ningún ingrediente del producto contenga gluten, la legislación no obliga a declarar sus posibles «trazas» y, como consecuencia, si no se especifica que es «sin gluten», no se puede consumir.
Una excepción importante que debemos tener en cuenta es cuando el producto no está identificado pero se encuentra en la lista de alimentos elaborada por la Asociación. Si es así, la empresa ha garantizado a la Asociación la aptitud del producto y, por lo tanto, las personas celíacas lo pueden consumir sin problema.
¿A que quieren saber más? Estamos seguros de que con esta breve pincelada les hemos despertado la curiosidad y acudirán al manual, donde encontrarán todas las explicaciones que les facilitarán la compra de sus alimentos. ¡Les animamos a leerlo!
IMPORTANTE: Por lo que respecta a la clasificación de los alimentos que hemos visto en este artículo, hemos comprobado que no puede ser rígida y servir para siempre sin sufrir ningún cambio. Al contrario. La evolución de la industria alimentaria y los constantes descubrimientos científicos hacen que esta clasificación sea cambiante. Uno de nuestros objetivos es mantenerles actualizados sobre estos cambios y, por este motivo, al mismo tiempo que les recomendamos leer la guía recién publicada sobre el etiquetado, también les recomendamos que accedan a la última versión de la guía sobre la clasificación de los alimentos.