¿Suponen un riesgo para los celíacos los materiales biodegradables de origen vegetal?

Antecedentes y estudio italiano

A partir del año 2021, con la entrada en vigor de la Directiva 904 de la UE de 2019, los plásticos de un solo uso más contaminantes, denominados SUP por sus siglas en inglés (Single Use Plastic), se prohibieron para uso alimentario.

En contraposición, desde entonces, los envases producidos con material biodegradable de origen vegetal están creciendo exponencialmente, tanto los artículos de mesa de un solo uso (platos, cubiertos, pajitas, etc.) como los envases de los productos alimentarios envasados.

La mayoría de los envases biodegradables provienen del maíz, de la pulpa de celulosa, de la madera o del bambú. No obstante, también es posible encontrar algunos de cereales que contienen gluten o pasta de gluten.

Por esta razón, la Asociación Italiana de celiaquía (Associazione Italiana Celiachia), en colaboración con el Instituto Italiano del envasado (Istituto Italiano dell’Imballaggio), decidió realizar un estudio de las industrias del sector alimentario (productores y usuarios) para verificar su seguridad para las personas con enfermedad celíaca.

De hecho, a diferencia de lo que ocurre con la legislación sobre alimentos y bebidas, en este momento, en Europa no existe ninguna obligación de declarar la composición de los Materiales de Contacto Alimentario (en adelante MCA).

MCA. Materiales de Contacto Alimentario – es el acrónimo utilizado para definir, a nivel técnico y regulador, materiales y objetos empleados para alimentos y bebidas como utensilios de cocina y mesa, contenedores, envases para alimentos o para artículos de mesa de un solo uso, tales como platos, vasos, cubertería y pajitas, que se utilizan en fiestas, festivales o para comer fuera de casa, cuando no es posible utilizar material reutilizable que se pueda lavar.

La mayoría de los envases biodegradables provienen del maíz, de la pulpa de celulosa, de la madera o del bambú. No obstante, también es posible encontrar algunos de cereales que contienen gluten o pasta de gluten.

Con anterioridad, dos asociaciones de celíacos, la neerlandesa y la española, ya realizaron algunas pruebas en los alimentos o bebidas sin gluten envasados en envases producidos a partir de material orgánico derivado de cereales que contienen gluten (grano de trigo) para analizar posibles riesgos. En algunos casos, en los envases y vajillas biodegradables analizados, se detectaron cantidades mayores a 20 ppm de gluten.

Encuesta italiana sobre los materiales biodegradables empleados en los envases para los alimentos.

En el año 2021, en Italia se realizó una encuesta a todas las empresas fabricantes de productos sin gluten del directorio de la Asociación Italiana de celiaquía, a la que respondieron más de 150 empresas, proporcionando datos valiosos.

Este elevado número de participantes permitió considerar la muestra de encuestados suficientemente representativa para dar una visión general de la situación italiana respecto al uso de MCA biodegradables/compostables para alimentos y bebidas envasados, teniendo en cuenta la evolución continua del mercado en este sentido.

Está claro que la creciente sensibilidad de los consumidores en la cuestión medioambiental está influyendo en la composición de los envases de los productos alimentarios, por lo que la sostenibilidad se está convirtiendo en un importante autorregulador del mercado, con un aumento constante de los paquetes compostables, y no simplemente reciclables como el vidrio o el plástico.

La encuesta resolvió que el 15% de las empresas usan materiales compostables fabricados a partir del papel o derivados del maíz, pulpa de celulosa, madera o bambú. El uso de estas materias primas es muy versátil y transversal y los envases fabricados pueden ser estables en diferentes condiciones de uso.

En Italia el 77% de las empresas que utilizan materiales compostables, estos no están elaborados con materias primas derivadas de cereales que contengan gluten. Aun así, el 23% restante reporta que utiliza materias primas con gluten o que no conoce el contenido de gluten de sus materias primas.

De este 23% de empresas, tan solo una ha obtenido respuesta de sus proveedores con la declaración de ausencia de alérgenos de acuerdo con la reglamentación europea, Reglamento 1169/2011 aplicable a alimentos. Aun así, esta regulación no es aplicable a los MCA.

No obstante, el aspecto tranquilizador que surgió es que, en el momento de la encuesta, respecto a la muestra analizada, no había envases etiquetados como libres de gluten en el mercado que deriven o que contengan cereales con gluten.

Encuesta sobre cubiertos, vajillas y utensilios de un solo uso y artículos de mesa

Tras esta primera encuesta, la Asociación Italiana de celiaquía financió un segundo estudio llevado a cabo por el Instituto Italiano del envasado sobre cubiertos, vajillas y utensilios de un solo uso y artículos de mesa. El estudio se dividió en 4 fases:

  1. I) Recogida de información sobre los materiales más comunes que contienen gluten.
  2. II) Elección de los materiales que deben ser sometidos al análisis y preparación del plan analítico.

III) Evaluación de los resultados obtenidos.

  1. IV) Preparación por parte del Instituto Italiano del envasado de un esquema documental/analítico que se enviará para compartir con proveedores de MCA para empresas que producen alimentos para celíacos.

Al igual que ocurre con los envases de alimentos, normalmente la vajilla de mesa de un solo uso se produce con componentes derivados de maíz, pulpa de celulosa, madera o bambú.

La encuesta realizada por el Instituto sobre los productos disponibles en Italia da resultados tranquilizadores, ya que solo dos marcas de pajitas declaran que utilizan tallo de trigo entre sus ingredientes y dos productores de platos utilizan salvado de trigo entre sus ingredientes.

Para la evaluación analítica de la migración de gluten, se designó un laboratorio de análisis experto en el campo de las pruebas de productos alimentarios y pruebas de migración de componentes al alimento.

Antes de proceder a la evaluación de la migración a los alimentos, se determinó el contenido de gluten presente en los materiales. El primer resultado tranquilizador es que las pajitas hechas con tallo de trigo no contenían gluten por encima del umbral de detección (menos de 3 ppm). Este resultado confirma la información que ya se encuentra en el producto, es decir, que no contiene gluten, al provenir de una parte completamente diferente del grano de trigo, el tallo. Por lo tanto, se puede suponer, razonablemente, que las pajitas de trigo son seguras y utilizables para las personas con enfermedad celíaca. Como principio de precaución, sin embargo, valdría la pena repetir el análisis con otras asociaciones europeas de celíacos, analizando una muestra representativa de pajitas derivadas del trigo, antes de dar la “luz verde” definitiva a este tipo de producto.

En cuanto a los platos a base de salvado de trigo, el origen vegetal siempre ha estado bien declarado en la información al consumidor (web y/o etiqueta). Además, el material derivado del salvado de trigo se caracteriza por su color oscuro, por lo que es fácilmente reconocible, aspecto importante cuando los consumidores no tienen acceso a información sobre la composición del producto.

Tras la comparativa con un laboratorio especializado, se eligieron dos alimentos para el estudio: crescenza (un queso blando tradicional italiano), que representaba productos lácteos, húmedos y en contacto con el plato a temperatura ambiente o inferior, y una lasaña sin gluten lista para cocinar, que representaba un alimento ácido y graso en contacto a temperaturas más altas con el plato.

El enfoque utilizado por el laboratorio fue el del “peor escenario”. Ambos alimentos fueron sometidos a análisis antes del contacto con la muestra y presentaban una cantidad de gluten inferior al límite de cuantificación (5 mg/kg), como se esperaba. Para el queso blando, las pruebas preveían un tiempo de contacto de 30 minutos sobre el plato a temperatura ambiente. Para la lasaña, los alimentos fueron cocinados según los métodos de cocción indicados en el envase (35 minutos a 180 °C) y también se colocaron calientes durante 30 minutos en el plato.

En cuanto a las pruebas realizadas en Holanda y en España, los platos de salvado de trigo analizados mostraron una gran cantidad de gluten (> 400 mg/kg) y una migración constante del gluten a los alimentos. En el queso suave se encontró una cantidad de gluten igual a 45 mg/kg, mientras que en la lasaña se encontró una cantidad superior a 80 mg/kg, probablemente también por la elevada temperatura del alimento en la fase inicial de contacto.

A la vista de estas investigaciones, por lo tanto, se concluyó que se deben evitar los MCA derivados de cereales que contienen gluten, a excepción de la paja de trigo, que al estar hecha a partir del tallo, no debería suponer el riesgo de una ingesta importante de gluten para las personas celíacas.

Obviamente, los celíacos también deberían evitar las pajitas u otros envases hechos con pasta de harina de trigo u otros cereales que contienen gluten.

En definitiva:

De esta manera, desde las Asociaciones de celíacos de Europa creemos necesario crear una reglamentación que sea aplicable a estos productos, pero en ausencia del reglamento, instamos a las empresas elaboradoras de productos biodegradables (MCA) a que declaren la presencia o ausencia de gluten en su producto.