Salud Pública recomienda reducir la presencia de alimentos altamente procesados y enriquecidos en azúcar para los niños

  • Es uno de los consejos de la guía actualizada “La alimentación saludable en la etapa escolar. 2017” de la Agència de Salut Pública de Catalunya
  • La guía, revisada por 32 profesionales de la salud y la educación, también destaca la importancia del acompañamiento de la comida de los niños de 3 a 12 años
  • El documento se dirige a familias, escuelas, AMPAS y a los responsables de la organización del comedor escolar

La Agència de Salut Pública de Catalunya (ASPCAT) ha publicado la actualización de la guía “La alimentación saludable en la etapa escolar. 2017“, así como su anexo “Recomendaciones para mejorar la calidad de las programaciones de menús en la escuela”.

Las principales novedades que recoge la guía para la etapa escolar de 3 a 12 años son la disminución de alimentos “poco saludables” como zumos, galletas, cereales de desayuno azucarados y, en general, alimentos altamente procesados y enriquecidos en azúcares; la reducción de carnes rojas y procesadas; el incremento de legumbres y alimentos integrales; el refuerzo para los lácteos no azucarados; la potenciación de los alimentos estacionales y de proximidad; el respeto por la sensación de hambre expresada por el niño; la importancia de las comidas en familia; la participación del niño en el proceso alimentario, tanto en casa como en el comedor escolar, y la concienciación de la necesidad de reducir el desperdicio alimentario.

Los documentos, publicados inicialmente durante el año 2012, incorporan nuevas recomendaciones, basadas en nuevas evidencias y consensos sobre aspectos clave de la alimentación infantil. Durante los últimos 5 años se ha incrementado la evidencia tanto de la necesidad de reducir la presencia de determinados alimentos poco saludables en la alimentación de los niños como la importancia de incrementar, tanto en casa como en el entorno del comedor escolar, la oferta de frutas enteras y no en forma de zumo; hortalizas; legumbres; frutos secos como almendras, nueces, avellanas…, y alimentos integrales. Además, durante este periodo se ha comprobado la importancia del acompañamiento de la comida de los niños por lo que se ha trabajado conjuntamente con entidades del ámbito del ocio y la pedagogía.

La guía también recomienda repartir los alimentos de los niños en varias comidas diarias, por ejemplo, unas cinco: tres principales que serían el desayuno, la comida y la cena, y dos complementarias: una a media mañana y otra, la merienda, a media tarde.

Este documento sobre la alimentación en la etapa escolar ha sido revisado y consensuado por 32 profesionales de la salud y la educación; representantes de 25 entidades como universidades, fundaciones científicas, sociedades profesionales, y los departamentos de Salud, de Enseñanza, y de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias.

La guía se dirige a familias, escuelas, asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPAS) y a los responsables de la organización del comedor escolar.