Una vez con el diagnóstico de enfermedad celíaca en las manos y la disposición para llevar a cabo la dieta sin gluten, surge la primera duda: ¿qué productos contienen gluten?
La respuesta es evidente en aquellos alimentos que sabemos que se elaboran con trigo como el pan, los productos de repostería y la pasta. Pero el caso es que esta proteína también la contienen otros cereales como la cebada, el centeno y sus híbridos como, por ejemplo, la espelta, el trigo Khorasan (Kamut®), el triticale y algunas variedades de avena.
La gran sorpresa es cuando nos damos cuenta de que hay muchos productos que contienen gluten y no lo sabíamos, tanto productos alimentarios como artículos no alimentarios.
La industria alimentaria hace un uso frecuente del gluten por el hecho de que aporta propiedades aglutinantes en una gran variedad de productos. Por otro lado, nos encontramos con aquellos productos que pueden contener gluten porque a la hora de su elaboración o envasado no se ha tenido en cuenta el contacto cruzado. En todos los casos, la revisión del etiquetado es muy importante.
La industria alimentaria hace un uso frecuente del gluten por el hecho de que aporta propiedades aglutinantes en una gran variedad de productos.
Estos son algunos de los productos alimentarios que no dirías que pueden contener gluten y que, al comprarlos, hay que comprobar que llevan la etiqueta “sin gluten”:
. Especias molidas y secas. Se recomienda comprarlas siempre envasadas y etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Derivados cárnicos y embutidos. No nos referimos a la carne fresca ni loncheada, pero sí a los productos elaborados con carne fresca a los que añaden otros ingredientes como especias o rebozados. En carnicerías y charcuterías hay que tener en cuenta la posibilidad de contacto cruzado con gluten.
. Infusiones. Siempre que no sean infusiones que solo contengan plantas, es necesario comprarlas envasadas y etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Derivados del pescado. Como el surimi (“palitos de cangrejo”) y las gulas.
. Chocolate y bombones. Hay que comprarlos etiquetados con la leyenda “sin gluten”.
. Salsas. Hay que comprarlas etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Golosinas. Se deben comprar envasadas y etiquetadas “sin gluten”.
. Helados. Los envasados, es necesario que lleven la leyenda “sin gluten” y los que se sirven en heladerías u obradores, hay que asegurarse de que los establecimientos estén acreditados, ya que podría haber contacto cruzado.
. Cerveza y algunas bebidas alcohólicas y desalcoholizadas, también las cremosas. En el caso de la cerveza se recomienda preferentemente la etiquetada “sin gluten” con el símbolo de la Licencia de la Marca Espiga Barrada:
. Lentejas secas. Debido a la rotación de cultivos (lentejas/trigo) a menudo pueden quedar envasadas con granos de trigo, por eso antes de cocinarlas hay que hacer una selección previa, extrayendo los posibles granos de trigo que hayan quedado y enjuagando con abundante agua.
. Lentejas cocidas al natural. Hay que comprarlas etiquetadas con la leyenda “sin gluten”
. Harinas de cereales sin gluten. Siempre se deben comprar etiquetadas “sin gluten” para asegurar la ausencia de trazas. Se recomienda buscar opciones con la Licencia de la Marca Espiga Barrada para mayor seguridad.
. Aceitunas rellenas y aliñadas. Hay que comprarlas etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Patatas congeladas. Hay que comprarlas etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Queso cortado envasado. Hay que comprar etiquetados los quesos loncheados tipo cheddar y quesos que lleven almidones en su composición. Se pueden encontrar un elevado número de opciones etiquetadas “sin gluten”.
. Postres y derivados lácteos. Los yogures de sabores y trozos de fruta, flanes, nata líquida ligera, margarina…, siempre nos debemos asegurar de que estén etiquetados sin gluten.
. Bebidas vegetales. Hay que comprarlas etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Bebidas energéticas. Hay que comprarlas etiquetadas con la leyenda “sin gluten”.
. Sopas. Caldo, en polvo, líquido y concentrado. Comprar siempre etiquetada “sin gluten”.
. Azúcar glas. Hay que comprarlo etiquetado con la leyenda “sin gluten”.
. Hostias de misa: son productos elaborados a partir de harina de trigo. Hay opciones sin gluten elaboradas con almidón de trigo sin gluten.
Para más información, puedes consultar la Tabla orientativa de Alimentos con y sin gluten aquí.
Por otro lado, encontramos aquellos productos no alimentarios que son susceptibles de contener gluten. Podemos diferenciar los medicamentos y productos vitamínicos y probióticos como productos no alimentarios pero aptos para ser ingeridos, del resto, que directamente no están destinados a ser consumidos de forma oral pero que su uso puede provocar una ingesta involuntaria.
En el sector farmacéutico incorporan el gluten en alguno de sus artículos, por eso hay que comprobar que no lo contengan:
. Medicamentos. El gluten no es frecuente que aparezca en forma de ingrediente, pero sí en forma de excipiente (espesante, estabilizante, etc.) como en los jarabes, pastillas, gotas nasales, sprays bucales, etc. Si contiene, está indicado en el prospecto. Se puede consultar también en la app aempsCIMA, de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.
. Productos vitamínicos y probióticos. Hay que comprarlos etiquetados con la leyenda “sin gluten”.
En cuanto al resto de productos no alimentarios, inicialmente no serían un peligro para las personas con celiaquía ya que directamente no son aptos para ser ingeridos. Su uso o la posible ingesta involuntaria, debido a la falta de evidencia, recae en la responsabilidad de cada consumidor. Desde la entidad recomendamos precaución y, preferiblemente, consumir los que no contengan gluten en su etiqueta.
En el caso de las personas que padecen dermatitis herpetiforme (patología ligada a la enfermedad celíaca) o alergia al trigo o al gluten, sí que se pueden ver afectadas por el contacto y/o inhalación de estos productos no alimentarios que son susceptibles de contener gluten.
En cuanto al resto de productos no alimentarios, inicialmente no serían un peligro para las personas con celiaquía ya que directamente no son aptos para ser ingeridos. Su uso o la posible ingesta involuntaria, debido a la falta de evidencia, recae en la responsabilidad de cada consumidor. Desde la entidad recomendamos precaución y, preferiblemente, consumir los que no contengan gluten en su etiqueta.
Estos son los productos no alimentarios que pueden contener gluten:
. Pasta de dientes y colutorios. Enjuagar bien y no ingerir el producto. Los hay con opciones “sin gluten”, especialmente útiles para los más pequeños.
. Material compostable (vajilla, pajitas, vasos…) elaborado a partir de cereales que contienen gluten. Los materiales hechos a partir de pasta pueden suponer un riesgo para la salud del consumidor con celiaquía ya que están elaborados a partir de harina y, además, al entrar en contacto con la humedad o el jugo del alimento pueden disolverse, agrietarse o romperse.
. Material escolar: Pintura de dedos, plastilina, lápices de ceras y maquillajes. Se debe vigilar que los niños más pequeños no se lo pongan en la boca. Hay que confirmar con el fabricante que no contienen gluten.
. Cosméticos susceptibles de ser ingeridos de manera involuntaria o susceptibles al contacto en caso de dermatitis herpetiforme, como el bálsamo labial, los pintalabios y el champú de avena.
. Lubricantes y preservativos con lubricante. No ingerir el producto. Los hay con opciones “sin gluten”.
