Las afirmaciones más habituales que debe rebatir el colectivo celíaco

Ser celíaco no solo implica un proceso de aceptación y adaptación a la nueva dieta, implica no cansarse de informar sobre la enfermedad y los protocolos en la cocina, ya que por mucho que desde las asociaciones de celíacos, como la nuestra, realicemos constantes campañas de sensibilización, sigue habiendo una gran falta de información.

Las afirmaciones más habituales que debe rebatir el colectivo celíaco son las siguientes:

Hay grados de celiaquía

No, no existen grados de celiaquía. No se puede ser muy o poco celíaco. Para hacer un símil, ¿se puede estar poco embarazada? Independientemente de si la persona celíaca tiene sintomatología digestiva o extradigestiva o no tiene ninguna sintomatología, cuando consume gluten su consumo siempre afecta a las vellosidades intestinales de la persona celíaca y puede causar problemas de salud graves a corto o a largo plazo.

Por un día que consumas gluten no pasa nada, ¿no?

Sí que pasa. La ingesta de gluten equivalente al peso de un grano de arroz diario ya puede producir daños severos en las vellosidades del intestino delgado de una persona celíaca, independientemente de si la persona tiene sintomatología apreciable o no.

Las afirmaciones más habituales que debe rebatir el colectivo celíaco son las siguientes: “Hay grados de celiaquía”, “Por un día que consumas gluten no pasa nada, ¿no? “, “La celiaquía es una intolerancia o una alergia al gluten”, “Los síntomas de la celiaquía son vómitos y diarreas”, “La celiaquía puede desaparecer con el tiempo” y “Para cocinar para un celíaco solo hacen falta productos sin gluten”

La celiaquía es una intolerancia o una alergia al gluten

La celiaquía no es ni una cosa ni la otra, es una enfermedad autoinmune, sistémica y crónica con predisposición genética en la que el sistema inmune reacciona a lo que considera erróneamente un cuerpo extraño, el gluten, atacando al propio cuerpo, en concreto a las vellosidades del intestino delgado, erosionándolas y provocando que no puedan absorber nutrientes.

La alergia al trigo y otros cereales también genera una respuesta en el sistema inmunitario pero en este caso mediada por la inmunoglobulina E (IgE), una proteína de defensa, que identifica estos cereales como elementos extraños y se eleva ante la ingesta como si de una guerra química se tratase, cursando con sintomatología reactiva rápida y abrupta que puede llegar a, en el peor de los casos, un shock anafiláctico. En este caso, la alergia puede ser por ingerir el cereal, inhalarlo o tocarlo (en menos casos).

Cuando se habla de una intolerancia alimentaria, de lo que hablamos es de un déficit enzimático que impide la correcta digestión o absorción de nutrientes, como por ejemplo un déficit de la enzima lactasa provoca que no podamos digerir el azúcar de los lácteos (la lactosa). No existe, sin embargo, la intolerancia al gluten propiamente, ya que en el caso de la celiaquía no hay una falta de enzimas digestivas sino, como hemos comentado antes, una reacción autoinmune del cuerpo ante la ingesta de una proteína (el gluten). Lo que sí existe es la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca, que ha sido muchas veces erróneamente denominada como intolerancia al gluten, y que es fruto de un diagnóstico que excluye la celiaquía y la alergia al gluten, pero que está relacionada con la ingesta de gluten/trigo (el paciente, aun no siendo celíaco ni alérgico al trigo, mejora al retirar el gluten/trigo de la dieta).

Los síntomas de la celiaquía son vómitos y diarreas

Ante el consumo de gluten, la celiaquía no solo puede cursar con sintomatología digestiva sino también con sintomatología extra intestinal que no solemos relacionar con la celiaquía, como pueden ser la pérdida de peso, irritabilidad, dolores óseos y articulares, infertilidad, entre otros, pero también puede no tener ningún tipo de sintomatología inmediata, eso sí, siempre habrá lesión intestinal.

Algunas de las complicaciones que pueden sufrir las personas celíacas a causa del no seguimiento correcto de una dieta sin gluten son: anemia ferropénica, inicio prematuro de la osteoporosis u osteopenia, infertilidad y abortos involuntarios de repetición, intolerancia secundaria a la lactosa, trastornos del sistema nervioso central y periférico, linfomas intestinales y otros cánceres gastrointestinales, mal funcionamiento de la vesícula biliar, insuficiencia pancreática, manifestaciones neurológicas, incluyendo ataxia, convulsiones epilépticas, migraña, neuropatía, miopatía y leucoencefalopatía multifocal, entre otras.

La celiaquía puede desaparecer con el tiempo

No, es crónica y a fecha de hoy no tiene cura. Es una enfermedad, un trastorno multisistémico de base autoinmune permanente en individuos genéticamente predispuestos.

Para cocinar para un celíaco solo hacen falta productos sin gluten

No solo hacen falta productos sin gluten, sino que hay que cocinar teniendo en cuenta las pautas de seguridad alimentaria para evitar el contacto cruzado con gluten.

Desde la Associació Celíacs de Catalunya seguiremos trabajando para que la ciudadanía en general y ciertos colectivos en particular tengan claro qué es la celiaquía. Principalmente los medios de comunicación, el colectivo médico y el sector de la hostelería.