El agua no contiene gluten y, por este motivo, nunca deberíamos encontrarnos una botella etiquetada «sin gluten». Sin embargo, ¡no debemos bajar nunca la guardia y garantizar la ausencia de contaminación cruzada! ¿Quién no ha visto nunca migas de pan flotando en el agua? Por ejemplo, en jarras de comedores escolares, cantimploras o botellas compartidas cuando vamos de excursión, a la playa… El agua puede ser el vehículo perfecto del gluten.
El agua en números, un problema mundial
El agua es básica para la vida. Es un recurso natural esencial como nutriente en nuestra alimentación. De media, representa el 50-65% del peso corporal de una persona adulta. Por lo tanto, debemos garantizar que el agua que consumimos sea suficiente y, además, de una calidad adecuada.
La superficie del planeta Tierra está formada por un 71% de agua, pero el agua dulce*, que la mayoría de seres vivos necesitamos para crecer y desarrollarnos, representa solo un 2,75% de toda el agua del planeta. De esta, el 74,55% se encuentra en forma de hielo, el 24,73% es subterránea y, por lo tanto, solo el 0,72% del agua dulce del planeta es superficial. Además, está distribuida desigualmente…
El 29% de la población mundial no puede disfrutar del lujo de disponer de agua potable de forma segura. El agua contaminada puede transmitir enfermedades fatales como cólera, disentería, fiebre tifoidea, etc. De hecho, se calcula que la contaminación de agua potable provoca más de 842.000 muertes al año.
¿Consumimos suficiente agua?
En la alimentación mediterránea, el agua se contempla como la bebida principal y más saludable. Por lo tanto, hay que favorecer su consumo y que sea la opción principal. Cabe recordar que el agua no aporta calorías y, por lo tanto, no tiene ningún efecto en el aumento o la pérdida de peso. En la guía alimentaria de la Generalitat de Catalunya, Pequeños cambios para comer mejor, se afirma que los adultos sanos deben cubrir las necesidades de agua bebiendo la cantidad que indica la sed. Aun así, hay condiciones específicas (infancia, vejez, práctica de ejercicio físico, temperaturas elevadas…), donde es importante prestar más atención para garantizar una ingesta adecuada y constante, incluso programando su ingesta para mantener el cuerpo hidratado. En el caso de los deportistas, sus necesidades hídricas variarán en función de la edad, la modalidad, la intensidad o la duración de la actividad física. Por lo tanto, hay que individualizar las necesidades hídricas y, en casos necesarios, consultar con una persona experta.
En territorio nacional, de media se estima que las mujeres consumen 1,6 litros de agua al día y los hombres 1,7 litros, menos que en otros países de Europa.
Aunque la Guía de la Generalitat de Catalunya no establece una cantidad determinada a beber, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda un consumo de 2 litros de agua al día para la población femenina adulta y de 2,5 litros diarios para la población masculina adulta y, por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de 30-35 ml por kg de masa corporal y día. La idea que debemos extraer de aquí es que debemos beber agua, de forma abundante y con frecuencia para mantenernos hidratados.
¿Y en el caso de la celiaquía, qué? ¿Hay recomendaciones diferentes a tener presentes?
¡Una correcta hidratación es fundamental para mantenernos sanos! Todo el mundo necesita beber agua de forma abundante cada día, ya que es la responsable de eliminar los residuos de nuestro sistema y, en los procesos de reparación del organismo, el agua es una de las mejores opciones, es una aliada.
Siguiendo las indicaciones de la guía Pequeños cambios para comer mejor de la Generalitat de Catalunya, para las personas celíacas no hay recomendaciones específicas respecto a la población no celíaca. En los casos en que se padece diarrea o vómitos, también después de una contaminación involuntaria o transgresión, habría que aumentar el consumo diario de agua unos 600 ml para evitar problemas de deshidratación, ya que se elimina un alto porcentaje de agua y electrolitos. Sin embargo, es especialmente importante para las personas que se recuperan de problemas de malabsorción. Cabe recordar que la recuperación de las vellosidades es progresiva y dependerá de la adherencia a la dieta, es decir, de la ausencia de transgresiones y de la variedad y calidad de los alimentos presentes.
¿Qué tipo de agua bebemos? ¿Es sano beber agua del grifo?
- Agua envasada:
Los dos tipos de agua envasada principales que encontramos en el mercado son el agua mineral natural (mineralización constante) y el agua de “manantial” (mineralización variable). En ambos casos se caracterizan por su origen subterráneo, contenido en minerales, oligoelementos y otros componentes, así como su pureza original (no reciben ningún tratamiento para potabilizarla).
También existe la denominación “agua potable preparada”. Se trata de agua tratada para ser potable con mineralización variable.
- Agua del grifo:
El agua del grifo es segura, además de ser más barata y respetuosa con el medio ambiente que el agua envasada. Pero a veces nos echa para atrás el gusto que tiene… El gusto se debe al cloro, un mineral necesario para asegurar la salubridad del agua, siempre en una concentración (dosis) controlada que no afecte nuestra salud. Para conseguir que el agua del grifo tenga buen gusto, se pueden utilizar trucos caseros. Un buen ejemplo es llenar una jarra de agua y dejarla reposar media hora para que el cloro se evapore y guardarla en la nevera. Otro método es añadir una gota de zumo de limón a la jarra.
Sea cual sea tu elección, lo prioritario es fomentar su consumo. ¡Elige agua, elige salud!
BIBLIOGRAFÍA:
- AECOSAN. Seguridad alimentaria. Aguas envasadas.
- WHO. Drinking water
- Guía de Alimentación Saludable de la Generalitat de Catalunya. Pequeños Cambios Para Comer Mejor.
- Julio Basulto. Falsas creencias sobre el agua.
- Spanish guidelines for hydration Martínez Álvarez JR(1), Villarino Marín AL(1), Polanco Allué I(2), Iglesias Rosado C(1), Gil Gregorio P(3), Ramos Cordero P(4), López Rocha A(5), Ribera Casado JM(6), Maraver Eizaguirre F(7), Legido Arce JC.(8).
