Con motivo de la Covid-19 y las recomendaciones de distanciamiento social, el verano de 2020 es atípico. Entre las actividades permitidas, las salidas en familia para comer fuera de casa o los encuentros en casa en grupos reducidos donde pedir comida a domicilio, pueden ser muy buenas opciones.
Pero hay algo que no ha cambiado, y es que nos encanta probar novedades gastronómicas, ya que no es fácil encontrar restaurantes donde tengan opciones sin gluten. De hecho, con esta crisis, el sector de la restauración, uno de los más perjudicados, se ha visto obligado a reinventarse con nuevos servicios y opciones para el cliente que pueden ser muy interesantes, como el servicio a domicilio.
Comer fuera de casa a veces pasa de ser un placer a una preocupación, y en el peor de los casos, a una contaminación con gluten por transgresión de la dieta. Muchos seguramente hemos experimentado una contaminación en un restaurante donde han banalizado y cuestionado la importancia de la dieta sin gluten. Dolor de barriga, vómitos, diarrea y posterior visita a Urgencias Médicas, ¿te suena, verdad?
En este artículo explicaremos qué precauciones hay que tomar a la hora de comer fuera de casa este verano para evitar una contaminación y cómo proceder cuando ocurre.
Comer fuera de casa sin gluten y sin riesgos no siempre es fácil.
Por eso debemos ser previsores y tomar ciertas precauciones cuando elegimos restaurante u hotel.
- Siempre que sea posible, prioriza los establecimientos certificados por las Asociaciones de Celíacos de la zona/de la comunidad autónoma, que son aquellos que la Asociación de referencia reconoce como seguros para el consumidor celíaco, han recibido asesoramiento, formación y controles periódicos antes de presentar la identificación “Establecimiento Apto para Celíacos”.
Te lo explicamos con detalle en el post Por qué cada vez hay más restaurantes sin gluten que no son aptos para celíacos.
Si este verano decides recorrer la geografía de Cataluña y/o Menorca, aquí puedes consultar la lista de establecimientos certificados por nuestra entidad. También puedes hacerlo mediante la APP Celíacs de Catalunya.
Pero, ¿qué pasa si en la zona donde vivo o viajo no hay establecimientos certificados? Entre arriesgarse y quedarse en casa…
La falta de oferta hace que a veces tomemos la decisión de acudir a establecimientos no certificados pero debes saber que:
- No todos los establecimientos que anuncian, por medio de carteles o símbolos, opciones sin gluten, son aptos para personas celíacas.
- Aparte de las webs de las asociaciones de celíacos, existen otras webs o aplicaciones donde se comparten y/o recomiendan establecimientos. Y de nuevo, lamentablemente no siempre son aptos para personas celíacas, ya que pueden publicarse de acuerdo con decisiones personales y no con los conocimientos y protocolos que aplica el personal a la hora de elaborar platos sin gluten.
- Muchas personas celíacas son asintomáticas. Esto quiere decir que pueden contaminarse y no darse cuenta a pesar de producirse la atrofia intestinal. Imagínate qué pasaría si todos aquellos que no presentan sintomatología recomendamos establecimientos basándonos en nuestra percepción… Puedes saber más en el artículo Evidencia sobre la ingesta de gluten inadvertida en pacientes celíacos.
Si aun así el establecimiento te inspira confianza y decides ir:
- Llama e infórmate de si disponen de un protocolo de elaboración y servicio de platos sin gluten para garantizar tu seguridad.
En la cocina existen muchos puntos y factores difíciles de controlar que el restaurador debe tener en cuenta si quiere ofrecernos un plato seguro: superficies, utensilios, plancha, freidora, salero, etc.
- En el servicio a domicilio también es necesario tomar precauciones, como la correcta identificación de los platos sin gluten (para que una vez recibida la comida en casa no haya confusión con un plato con gluten, que el material del envase no contenga gluten, etc.). Compruébalo al recibir tu pedido.
- Reserva con antelación e identifícate. Es necesario que informes de que eres celíaco o de si tienes alguna alergia o intolerancia alimentaria al personal del establecimiento antes de que te den un servicio. De esta manera, pueden preparar la cocina y activar los protocolos que sean necesarios. Hazlo aunque el restaurante u hotel esté certificado o en su carta indique que tienen opciones sin gluten.
Error común: dar por hecho que una ensalada verde o unas verduras a la plancha son sin gluten.
Aunque estos sencillos platos no lleven ningún ingrediente con gluten, el restaurador debe elaborarlos bajo un protocolo especial que no se activa si no le avisamos previamente. Por ejemplo; zona y lavado de la superficie y utensilios de trabajo, el uso de un salero exclusivo, una plancha o parrilla diferente, la identificación del plato y el protocolo a la hora de salir de cocina a sala.
Me he contaminado, ¿qué puedo hacer?
Tal como explicamos en nuestra web “Cómo actuar en caso de contaminación”, si después de comer desarrollas sintomatología propia de un consumo de gluten inadvertido es importante que:
- Valores la necesidad de una visita a urgencias.
- Informes al restaurante.
- Nos informes.
Comunicar una contaminación, ¿dónde y cómo hacerlo?
Si eres socio, disponemos de un servicio de gestión de incidencias propio y en colaboración con la Administración por lo que podemos tramitar la queja en representación de la persona afectada.
También puedes gestionar directamente tu incidencia por diferentes vías:
- Si el incidente ha ocurrido en Barcelona ciudad, puedes dirigirte a La Agencia de Salud Pública de Barcelona en el siguiente enlace (selecciona Destinatario: Seguridad Alimentaria) y explica con detalle los hechos.
- Si el incidente ha ocurrido en otro municipio, puedes dirigirte a la Agència de Salut Pública de Catalunya en el siguiente enlace (Tema: Salud y Subtema: Salud Pública).
También puedes dirigirte a Salud Pública del Ayuntamiento donde se haya producido el incidente. En la web del Consistorio en cuestión encontrarás el enlace de contacto.
Una vez comunicada la incidencia, la Administración revisará los hechos y determinará las acciones pertinentes.
Es un derecho del consumidor reclamar, es decir, poner en conocimiento de la Administración una insatisfacción por un servicio recibido, que en nuestro caso afecta al estado de salud. Nuestra implicación pondrá de manifiesto la situación que a veces no es lo suficientemente fácil de detectar por personas no afectadas por la enfermedad y ayudará a concienciar al colectivo restaurador y otros agentes de que la dieta sin gluten no es un capricho. Y lo más importante, evitaremos que vuelva a pasar lo mismo con otra persona.
De todas formas, no podemos generalizar. Recordemos que muchos restauradores están concienciados con la celiaquía y dedican muchos esfuerzos para poder darnos un servicio con garantías. ¡Agradezcámosles con una sonrisa y visitándolos más a menudo!