Escapada a Oporto

¿Deseo de viajar pero tiene pocos días de vacaciones? Nuestra socia Imma Juncà nos presenta un destino cercano que la celiaquía no puede hacer que deje de visitar


Si dispone de tres días para hacer una escapada a una ciudad, Oporto es una muy buena opción. Por proximidad, se llega en un vuelo en menos de dos horas; por dimensión, se puede descubrir a pie; y por patrimonio, es una ciudad con diversos edificios interesantes para visitar.

Aparte de reservar hotel o apartamento y vuelo, siempre añado dos gestiones más cuando viajo. Una, anotarme qué opciones tengo para comer sin gluten, y dos, reservar un free tour por la ciudad, una muy buena manera de hacerse una idea general de lo que hay que visitar y de conocer la idiosincrasia del lugar.

La primera gestión es obligada para todo celíaco. Oporto es una ciudad de unos 250.000 habitantes, del tamaño de Badalona o Terrassa, aunque está inscrita en un área metropolitana de 1,3 millones de habitantes. Las opciones para comer sin gluten no son muchas. De hecho, el único obrador sin gluten, el Com Coure, estaba cerrado cuando llegamos a la ciudad.

Paseando por Oporto comprobará que proliferan las confeitarias llenas de pastelitos típicos como el pastel de nata que, curiosamente, está hecho de hojaldre y crema pastelera. Le sorprenderá la gran variedad de productos dulces y salados de las confeitarias. No soy muy golosa, por suerte, pero no estaba dispuesta a marcharme de Oporto sin probar al menos el pastel de nata, cosa que, finalmente, pude hacer cuando el Com Coure abrió.

No soy muy golosa, por suerte, pero no estaba dispuesta a marcharme de Oporto sin probar al menos el pastel de nata, cosa que, finalmente, pude hacer cuando el Com Coure abrió.

El Com Coure es un establecimiento 100 % libre de gluten que está muy cerca de una de las joyas arquitectónicas a visitar, la estación de tren de São Bento, considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, por su vestíbulo revestido de azulejos blancos y azules.

Tanto si es amante de Harry Potter como si no, debe pasar al menos por la rua das Carmelitas, cerca de la Torre de los Clérigos, para ver la impresionante cola que se forma para entrar en la Librería Lello. Dicen que JK Rowling, la autora de la saga de los libros de Harry Potter, se inspiró en esta librería de principios de siglo XX y en su sinuosa escalera de madera para crear la librería Flourish and Blotts. Muy cerca de la librería quizá se tope, especialmente en invierno y en otoño, con estudiantes de la Universidad de Oporto vestidos con un uniforme tradicional con capa negra, que también tiene mucho parecido con los personajes de Harry Potter. Parece que la estancia de dos años en Oporto de JK Rowlling como profesora de inglés sirvió de gran inspiración a la autora.

Pero Oporto es mucho más que el reciente universo Potter, es imprescindible ver el Palacio de la Bolsa, edificio neoclásico, monumento nacional, y que podrá disfrutar más con la visita guiada que se ofrece. Y si todavía tiene tiempo, puede incluir un par de actividades más: hacer un crucero por el río Duero, donde puede observar los seis puentes que cruzan el río a su paso por la ciudad; y cómo no, cruzar el río y reservar una visita guiada y cata de vino de Oporto en alguna de las muchas bodegas de Vila Nova de Gaia. Si elige alguna de las más elevadas, disfrutará, además, de unas magníficas vistas sobre la ciudad.

Por Imma Juncà

*Artículo publicado en la 15ª edición de la revista Celíacs.

Consulte los consejos para un verano seguro comiendo fuera de casa en el siguiente artículo del blog