Enfermedad celíaca y salud bucodental

La Enfermedad Celíaca (EC) es una patología autoinmune caracterizada por una atrofia de la mucosa intestinal dependiente de la ingesta de gluten. El diagnóstico de esta patología es complejo y debe basarse en la presencia de sintomatología clínica, pruebas serológicas y detección de anticuerpos específicos. A pesar de que la mayoría de la clínica se manifiesta en la zona gastrointestinal, también pueden aparecer cambios patológicos en la zona oral.

Las manifestaciones más recurrentes en la cavidad oral son:

  • Estomatitis aftosa recurrente
  • Lesiones hipoplásicas del esmalte

Se pueden observar con frecuencia defectos muy específicos en el desarrollo del esmalte tanto en la dentición temporal como en la dentición permanente, esta última con mucha más frecuencia. Aun así, estos defectos en el esmalte no tienen por qué aumentar el riesgo de caries si la higiene oral es adecuada.

Existe una diversidad de posibilidades en cuanto al aspecto de las lesiones, y es determinante para su diagnóstico la simetría, ya que se observa que afecta más a los incisivos y molares:

  • Manchitas de color crema, amarillas o amarronadas con una disminución de la translucidez del esmalte
  • Defectos estructurales leves, con rugosidad del esmalte y convexidades mínimas
  • Defectos importantes con aparición de ranuras de profundidades diferentes en la superficie
  • Defectos severos con cambios estructurales de morfología y color.

Del mismo modo, las carencias alimentarias provocadas por una dieta inadecuada pueden impedir el desarrollo completo de los dientes.

Deficiencias habituales en pacientes celíacos como la vitamina B12 o el hierro suelen provocar lesiones aftosas recurrentes, así como ulceraciones, escozor y sequedad de las mucosas y la lengua.

Establecer una dieta equilibrada y sin gluten, limitando la ingesta de azúcares y sustancias ácidas lo antes posible, junto con una buena rutina de higiene oral permite reducir riesgos de lesiones de los tejidos.

Dado que la enfermedad celíaca está muy relacionada con la Diabetes Mellitus tipo 1, es clave establecer un diagnóstico precoz que tenga presente los signos clínicos orales con la finalidad de prevenir su progreso.

Así pues, es evidente que la consulta odontológica forma parte esencial en el diagnóstico de la EC; la combinación recurrente de los defectos en el esmalte y las lesiones en la mucosa deberían alertarnos y, en consecuencia, realizar las pruebas complementarias necesarias para establecer un diagnóstico definitivo.

La detección precoz de la EC es clave para establecer unas pautas de higiene oral y de control de las lesiones, por lo que es recomendable llevar a cabo revisiones cada 6 meses, sobre todo en niños con dentición temporal.

Mediante el siguiente enlace puede acceder al sitio web de Instituts Odontològics. https://ioa.es/ca/empreses-i-entitats/promocio-exclusiva-socis-associacio-celiacs-catalunya/