¿Cómo puede afectar psicológicamente el diagnóstico de celiaquía? ¿Por qué es clave el apoyo del entorno social de la persona celíaca? Nos lo explica la psicóloga Elena Montserrat Pintado, especialista en Psicología de la Salud, Psicoterapia y Terapia Cognitiva y colaboradora de la Associació Celíacs de Catalunya.
Cuando una persona recibe el diagnóstico de celiaquía, se inicia un proceso que desencadena una serie de emociones y de reacciones que inicialmente pueden hacer tambalear su estabilidad emocional. Es en este momento cuando se activa el miedo a lo desconocido, la incertidumbre ante el futuro. Pueden experimentarse emociones como la rabia, irritabilidad o tristeza, haciendo que la persona se focalice en el estilo de vida que ha perdido. En numerosas ocasiones, se experimentan sentimientos de incapacidad a la hora de llevar un correcto control de la enfermedad y, sobre todo, ante el mantenimiento de la dieta estricta. Todo ello genera un cúmulo de emociones ambivalentes en la persona recién diagnosticada, que es importante que se dé permiso para expresar y gestionar, a fin de garantizar una vida emocional funcional y plena.
Cuando una persona recibe el diagnóstico de celiaquía, se inicia un proceso que desencadena una serie de emociones y de reacciones que inicialmente pueden hacer tambalear su estabilidad emocional
El día a día de la persona celíaca cambiará inevitablemente. Pero esto no es malo, al contrario, es la puerta a la mejora física y psicológica, la puerta a la comprensión de la enfermedad, a su funcionamiento y a un nuevo estilo de vida. Y es que cuando somos capaces de poner nombre a aquello que nos sucede y comprendemos sus mecanismos, podemos estar un poco más preparados para afrontar de forma activa los obstáculos que se nos presenten, buscando soluciones y estrategias en vías a un mejor funcionamiento. El celíaco se encuentra, por lo tanto, ante una nueva realidad que deberá aceptar y a la que se deberá adaptar de forma progresiva, dándose tiempo para resolver dudas, recabar información fiable y sentirse capaz para encontrar su propio equilibrio.
Son muchos los factores que influirán en la adecuada aceptación del diagnóstico y en el control de la enfermedad crónica: el momento evolutivo en el cual se encuentra la persona cuando recibe la noticia, los recursos personales (background) de los que dispone, su estructura de personalidad y los mecanismos de afrontamiento, entre otros. Este proceso de aceptación, que se puede representar metafóricamente como un camino lleno de piedras y otros obstáculos, será más ligero si se cuenta con uno de los recursos más potentes que existe en el ámbito psicológico: el apoyo del entorno social.
El proceso de aceptación será más ligero si se cuenta con uno de los recursos más potentes que existe en el ámbito psicológico: el apoyo del entorno social
El diagnóstico de la celiaquía no pasa desapercibido para el entorno, sino que tiene un impacto en el ámbito psicosocial. La familia, la pareja, los amigos, los compañeros de trabajo o de estudio, así como los servicios de salud y las asociaciones de las cuales es miembro la persona celíaca, forman el entorno más significativo para esta. Su función principal es la de dar apoyo, tanto material como psicológico, y permitir la expresión de emociones, proporcionar información válida y ayudar al mantenimiento de una identidad social positiva que se habrá podido ver dañada por el diagnóstico de la enfermedad crónica. Serán pilares fundamentales en el mantenimiento de la dieta del celíaco, en el acompañamiento de su proceso de aceptación de la enfermedad y permitirán una mejor gestión de las situaciones conflictivas.
Si preguntamos, es frecuente encontrar en los celíacos un fuerte sentimiento de incomprensión por parte del entorno. Familiares y amigos no acaban de entender el diagnóstico, no comprenden las consecuencias de transgredir la dieta. Es más, a veces pueden llegar a incitar a no seguir las normas, “por una vez no te pasará nada”. Será importante no perder la calma y comprender que en la mayoría de los casos la falta de apoyo y de comprensión viene derivada de una falta de información.
Es frecuente encontrar en los celíacos un fuerte sentimiento de incomprensión por parte del entorno. En la mayoría de los casos la falta de apoyo viene derivada de una falta de información.
Es fundamental que la persona celíaca hable con los familiares y amigos, les explique cómo se siente y resuelva las dudas que tengan. Puede ser una tarea pesada, pero es de vital importancia. Hay que ver este esfuerzo como una inversión de tiempo en la salud de uno mismo. En los casos donde el apoyo de amigos y familiares no sea viable, se deberá recurrir a agentes externos que permitan potenciar la propia responsabilidad y el sentimiento de autoeficacia ante la enfermedad y la adherencia a la dieta.
El apoyo social se convierte, por lo tanto, en una potente herramienta terapéutica para el celíaco, funcionará como un auténtico airbag contra su malestar. Darse tiempo a uno mismo y a los demás para comprender la enfermedad y sus vicisitudes nunca será una estrategia en vano, sino que permitirá procesar los sentimientos contradictorios generados y restablecer el equilibrio de una vida que podrá ser plena y satisfactoria.
Elena Montserrat Pintado
*Artículo publicado en la revista Celíacs, 8.ª edición.